El punto de partida
La educación especial requiere estructura, conocimiento y sensibilidad. Nuestro modelo se centra en el desarrollo integral del alumno, respetando sus capacidades, ritmos y necesidades particulares.
Todo empieza por conocer al niño: una valoración pedagógica y terapéutica nos dice dónde está, qué necesita y hacia dónde puede avanzar. A partir de ahí se construye un plan propio. Ningún alumno trabaja sobre un programa genérico.
Cada alumno es una persona con un proceso propio, no un diagnóstico.
Seis principios de trabajo
Valoración individual
Cada alumno inicia con una valoración pedagógica y terapéutica. Es la base del plan y se repite a lo largo de su trayectoria.
Plan educativo personalizado
Objetivos propios para cada alumno, con metas alcanzables y revisadas durante el ciclo.
Rutinas claras y estructura
Un día predecible da seguridad. Las rutinas escolares son parte del método: organizan el tiempo, las transiciones y el trabajo en aula.
Coordinación entre docentes y especialistas
Maestras y personal terapéutico comparten el mismo plan y se comunican entre sí; el alumno no vive dos escuelas.
Seguimiento continuo
Observamos, registramos y ajustamos. El avance se mide contra el propio punto de partida del alumno, no contra un promedio.
Comunicación cercana con las familias
Los padres saben qué se trabaja y cómo va su hijo. Lo que ocurre en casa y en la escuela forma parte del mismo proceso.
Grupos reducidos, atención individualizada
Trabajamos con grupos pequeños por diseño. Es lo que permite que cada maestra conozca a cada alumno, que el plan individual se cumpla en la práctica y que el aprendizaje avance al ritmo de cada niño y no al del promedio.
En un grupo reducido las transiciones son más tranquilas, la conducta se acompaña en el momento y el material se adapta a quien lo usa.
A quién atendemos
Educamos a niñas y niños con síndrome de Down, discapacidad intelectual, retraso en el desarrollo y trastornos del espectro autista, además de otras condiciones de conducta y aprendizaje que valoramos caso por caso.
También recibimos alumnos regulares: niñas y niños sin discapacidad cuyas familias buscan grupos pequeños, rutinas claras y una atención cercana. Conviven y aprenden junto a compañeros diversos, y eso también es parte de su formación.
Nivel educativo
Nuestros alumnos cursan la educación primaria con reconocimiento de validez oficial de estudios (RVOE) de la Secretaría de Educación Pública, bajo la modalidad de Centro de Atención Múltiple. Clave del centro de trabajo: 09PDM0001S.
El acompañamiento terapéutico forma parte del día escolar y se coordina con el trabajo de aula.
El papel de las familias
La educación no termina en el aula. Acompañamos a los padres y tutores durante todo el proceso, porque el avance del niño es de toda la familia: lo que se trabaja en la escuela se sostiene en casa, y lo que la familia observa nos ayuda a ajustar el plan.
La comunicación es directa y frecuente. Preferimos una conversación a tiempo que un reporte tardío.
Conócenos
La mejor manera de entender cómo trabajamos es visitar la escuela. Las visitas son coordinadas y acompañadas por personal del plantel.